Bagels de masa madre con salvado de avena altos en fibra y proteína
Los bagels aparecieron por primera vez hace cientos de años en las panaderías judías de Europa del Este. Los panaderos descubrieron que hervir la masa antes de hornearla creaba esa corteza masticable icónica que todavía amamos hoy.
Siempre me ha encantado cómo un bagel simple puede cargar con tanta historia en un pequeño aro de pan. Con el tiempo, los panaderos empezaron a experimentar: agregaron granos, semillas e ingredientes más saludables para hacer el bagel clásico más nutritivo.
Esta versión es una que disfruto hornear de manera especial. La masa madre aporta una acidez suave y un sabor profundo que simplemente no obtienes de la levadura comercial.
Después viene el salvado de avena: con sabor a nuez, sustancioso y cargado de fibra. Cuando estos bagels se hornean, la cocina se llena de ese aroma cálido y tostado que hace imposible no asomarse al horno.
Para mí, este bagel se siente como el equilibrio perfecto entre tradición antigua y nutrición moderna. Y honestamente, una vez que pruebes ese bocado masticable de masa madre, entenderás por qué siempre vuelvo a ellos. 🥯
Valores nutricionales (aproximados):
Por bagel (1 de 8): Proteína: ~14 g | Fibra: ~8–9 g
Tanda completa: Proteína: ~110–115 g | Fibra: ~65–70 g
Nutrición
por porción (≈94g)Instructions
21 stepsPara preparar el gel:
Reúne los ingredientes necesarios.
En un tazón, mezcla agua con la cáscara de psyllium y la linaza molida.
Revuelve de inmediato para evitar grumos. Deja reposar de 3 a 5 minutos hasta que espese.
Agrega la miel y el aceite de oliva, y mezcla.
Para hacer la masa:
En un tazón grande aparte, combina el salvado de avena, la harina de avena, la harina de arroz, la inulina, la sal y el polvo para hornear.
Agrega el gel de psyllium y linaza, y la masa madre activa sin gluten a la mezcla seca.
Mezcla y amasa hasta formar una masa cohesionada. Estará ligeramente pegajosa pero con estructura.
Cubre y deja reposar de 30 a 60 minutos.
Formado:
Divide la masa en 8 porciones iguales.
Forma una bola con cada porción.
Haz un agujero en el centro y estira con suavidad hasta darle forma de bagel. Aceita ligeramente las manos si hace falta.
Coloca en una bandeja forrada con papel de hornear.
Fermentación final:
- Opción 1: Deja levar 2 horas a temperatura ambiente hasta que estén ligeramente esponjosos.
- Opción 2: Refrigera toda la noche (mejor para el sabor).
Los bagels deben sentirse aireados, pero no frágiles.
Hervido (paso crítico para la textura):
Lleva de 2 a 3 litros de agua a un hervor suave. Agrega 1 cucharada de bicarbonato.
Reduce a hervor medio.
Hierve los bagels de 30 a 45 segundos por lado para una textura más ligera, o 1 minuto por lado para una corteza más masticable.
Retira con una espumadera y regrésalos a la bandeja. No satures la olla: hierve de 2 a 3 a la vez.
Cobertura y horneado:
Mientras aún estén húmedos, espolvorea generosamente con semillas.
Hornea a 180 °C/360 °F de 30 a 40 minutos.
Rota la bandeja a la mitad del horneado. Hornea hasta que estén dorados y firmes.
Deja enfriar por completo antes de rebanar.