Cheesecake de calabaza con base de almendra
Es difícil encontrar recetas de cheesecake que equilibren la riqueza y la ligereza. Esta receta de cheesecake de calabaza vale absolutamente la pena.
Instructions
13 stepsPrepara la base de almendra
Precalienta el horno a 180°C (350°F). Engrasa un molde desmontable de 23 cm (9 pulgadas) y forra el fondo con papel para hornear.
En un tazón mediano, mezcla la harina de almendras, el aceite de coco derretido, la miel de agave, las especias y la sal hasta integrar bien.

Presiona la mezcla de manera uniforme en el fondo del molde preparado para formar la base. Hornea durante 10 minutos, luego deja enfriar ligeramente.

Prepara el relleno de cheesecake de calabaza
En un tazón grande, bate el queso crema suavizado y el azúcar de coco hasta que quede suave y cremoso.
Agrega el puré de calabaza, el yogur y la ralladura de naranja, mezclando hasta integrar bien.
Agrega los huevos y las yemas uno a la vez, batiendo bien después de cada adición.

Espolvorea la maicena y licúa hasta que la mezcla esté suave y sin grumos.

Arma y hornea
Vierte el relleno de cheesecake de calabaza sobre la base de almendra prehorneada, extendiéndolo de manera uniforme.
Hornea en el horno precalentado a 180°C (350°F) durante 15 minutos, luego reduce la temperatura a 160°C (325°F) y hornea otros 50-60 minutos, o hasta que el centro esté cuajado pero aún ligeramente tembloroso.

Apaga el horno, abre la puerta un poco y deja que el cheesecake se enfríe en el horno durante 1 hora.
Refrigera y sirve
Una vez frío, refrigera el cheesecake durante al menos 4 horas, o de un día para otro, para que cuaje por completo.
Antes de servir, desmolda el cheesecake del molde desmontable y pásalo a un platón para servir.
Si quieres ponerle un toque elegante, decora los bordes del pastel con un glaseado de queso crema usando una manga pastelera con boquilla de estrella.
