Cheesecake con crumble de manzana
El cheesecake con crumble de manzana es donde dos mundos de postres chocan de la manera más deliciosa. Nacido del acogedor crumble de manzana británico y del cremoso cheesecake neoyorquino, esta fusión te transporta al instante a una tarde perfecta de otoño.
Imagina una base mantecosa, un relleno de cheesecake suave y sedoso, manzanas tiernas con canela y un crumble crujiente y dorado por encima.
Es un postre que hace sonreír a todos: el tipo de dulce que se vuelve una tradición en tu casa, hecho para compartir durante las fiestas, las reuniones con amigos o simplemente cuando te apetece algo especial.
Nutrición
por porción (≈169g)Instructions
16 stepsHacer la base:
Reúne los ingredientes necesarios.
En un tazón, combina la harina de almendra, el aceite de coco derretido, la miel, la sal y la canela.
Mezcla hasta integrar bien.
Presiona la base en un molde desmontable forrado de 22 a 24 cm.
Pre-hornea a 175 °C de 7 a 10 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Reduce la temperatura a 170 °C y hornea 10 minutos más. Reserva.
Preparar el relleno de cheesecake:
En un tazón grande, mezcla el queso crema, la crema agria, el azúcar, los huevos, la maicena y la ralladura de limón.
Mezcla hasta que quede suave y cremoso. Reserva.
Caramelizar las manzanas:
Pela las manzanas y córtalas en cubos.
En una sartén a fuego medio, cocina las manzanas en cubos con azúcar y canela hasta que estén suaves, doradas y ligeramente pegajosas. Deja enfriar un poco.
Hacer la cobertura de crumble:
Mezcla la avena, la harina de almendra, la miel y el aceite de coco derretido hasta lograr una textura desmenuzada. Reserva.
Armar:
Vierte el relleno de cheesecake sobre la base pre-horneada.
Extiende con cuidado las manzanas caramelizadas sobre la superficie.
Espolvorea la cobertura de crumble de manera uniforme por encima.
Hornear:
Hornea a 110 °C / 230 °F durante 1 hora y 20 minutos. Apaga el horno y deja el cheesecake enfriarse dentro con la puerta cerrada de 4 a 5 horas.
Refrigerar:
Pasa el cheesecake frío al refrigerador. Enfría al menos 5 horas o toda la noche para la mejor textura y cortes limpios.
Disfruta de esa dicha cremosa.