Chutney probiótico de pera y cebolla
¡Nuestro chutney de pera y cebolla rico en probióticos es súper versátil! Nos encanta acompañarlo con galletas saladas con semillas, coronar ensaladas y sopas, o servirlo como guarnición para añadir un toque de dulzor y calidez.
Este chutney puede lactofermentarse usando el método tradicional con sal o acelerarse con un cultivo iniciador como kombucha sin sabor o kéfir de agua, permitiéndote disfrutar su sabor ácido en solo unos días.
Instructions
10 stepsLava las peras, retira los corazones y corta en trozos.
Pica las cebollas.
Agrega las peras, el jugo de limón, las cebollas y las pasas sultanas a un tazón y machaca ligeramente con una cuchara de madera para liberar sus jugos.
Deja que la mezcla repose sin tocarla durante 30 minutos. Con una cuchara de madera, desbarata la fruta tanto como puedas para liberar más líquido.
Incorpora la sal de manera uniforme.
Sigue con las especias y la kombucha o el kéfir de agua.
Pasa la mezcla a un frasco limpio, colocando un peso encima del chutney de fruta para mantenerlo sumergido en la salmuera. Debe contener suficiente líquido para cubrir por completo la fruta: esto es crucial para una fermentación adecuada. Si es necesario, vierte un poco de agua.
Agrega todo a un frasco limpio y coloca un peso encima de la mezcla para mantenerla sumergida en la salmuera. Pon una tapa y deja fermentar a temperatura ambiente durante 3 días.
Cuando estés satisfecho con los niveles de fermentación y acidez, retira las hojas de laurel y los clavos, y pulsa unas cuantas veces en un procesador de alimentos hasta que la textura se parezca a la de un chutney típico. Regresa al frasco.
Refrigera para conservar y guárdalo hasta por 2 meses.
Recipe Notes
No dudes en experimentar con las especias que prefieras y ajustar la textura a tu gusto.
¡Puedes dejarlo tan rústico o tan suave como quieras!