Cómo hacer kéfir
El kéfir es una bebida fermentada de origen caucásico, hecha con granos de kéfir: pequeñas colonias simbióticas de levaduras y bacterias. Más líquido que el yogur, con un sabor ligeramente ácido y un toque efervescente.
Rico en probióticos y fácil de hacer en casa, el kéfir es un gran aliado para la salud intestinal.
Instructions
4 steps1
Coloca los granos de kéfir y la leche en un frasco de vidrio grande. Cúbrelo con varias capas de toallas de papel. Usa una liga para asegurar la parte superior y evitar la entrada de polvo.
2
Pasa a un lugar cálido (entre 18 y 27 °C), preferiblemente sin mucha luz, durante aproximadamente 24 horas. Tu kéfir estará listo cuando esté ligeramente espesado y tenga un aroma levemente ácido.
3
Cuela tu kéfir terminado a través de un colador sobre un tazón grande. Necesitarás aplicar algo de presión con una cuchara de plástico o madera para forzar suavemente la salida del líquido. Guarda los granos para tu siguiente lote.
4
Pasa tu kéfir del tazón a un recipiente sellable. Guarda en el refrigerador.
Recipe Notes
- Las cepas de levadura suelen estar presentes en los granos. Cuando se agregan a la leche, comen la lactosa, dando como resultado una bebida saludable llena de bacterias buenas y levaduras. Por este proceso de metabolización, el kéfir generalmente se considera seguro para personas con intolerancia a la lactosa. Pero siempre debes consultar a tu médico antes de hacer cualquier suposición.
- Evita el uso directo de utensilios de metal, ya que los granos de kéfir son criaturas delicadas.
- Para este proceso particular de fermentación, los productos lácteos suelen producir un mejor resultado. Aún así, las alternativas a base de plantas también funcionan. La leche de coco, avena y especialmente la leche de soya suelen dar un excelente kéfir. Ten en cuenta que cuanto mayor sea el contenido calórico y de azúcar natural, mejor. ¡El microbio se alimenta del carbohidrato, así que esto es clave! Elige una marca orgánica sin aditivos, o leche casera.
- El kéfir se conserva mejor en el refrigerador. Esto frenará la fermentación y debería durarte aproximadamente de 1 semana a 10 días. Posiblemente más tiempo, pero puede empezar a desarrollar un sabor ácido fuerte.
Consejos:
- Los granos frescos están fácilmente disponibles en línea. Si los tuyos llegan por correo, probablemente necesitarás "despertarlos" después del viaje. Pon los granos en un frasco y cúbrelos con unas cucharadas de leche entera. Tápalo y déjalo a temperatura ambiente durante 1 o 2 días, o hasta que la leche haya cuajado.
- Tanto la leche homogeneizada como la no homogeneizada funcionan, pero ten en cuenta que en algunas variedades altas en grasa de esta última, los granos suelen quedarse pegados; simplemente dale una buena revuelta o agita el frasco varias veces durante la fermentación.
- Una vez listo, puedes experimentar dándole sabor a tu kéfir mezclándolo con cocoa en polvo, miel, vainilla y frutas frescas.