Duraznos, moras y mangos fermentados con menta y miel
Las frutas de hueso están entre mis frutas favoritas para usar cuando pienso en proyectos de lacto-fermentación un poco más dulces. Descubrí por primera vez las frutas de hueso encurtidas y/o fermentadas explorando la cocina india, donde noté que los mangos pueden fermentarse con sal y servirse como condimento para acompañar ciertos platos. El mango usado para esta aplicación suele ser muy poco maduro, y la concentración de sal en el producto final es alta, lo que le da al condimento una larga vida útil y un sabor único, salado y ácido.
Sin embargo, para la receta de abajo empezamos con fruta un poco menos verde y agregamos algo de miel, lo que da como resultado un producto mejor adecuado para usos más dulces como desayunos y postres.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Duración de la fermentación: aproximadamente 3-4 días.
Porciones: 10
Nota: al igual que la receta de nectarinas fermentadas, esta fermentación toma aproximadamente 3-4 días. Si bien puedes fermentar las frutas de esta receta un poco más del tiempo recomendado, adquieren un sabor alcohólico y ácido más pronunciado que las hace mejor complemento de platos salados.
Puedes ajustar la cantidad de miel de la receta según tus preferencias personales.