Focaccia sin gluten con aceitunas, tomate y hierbas
Esta focaccia sin gluten con masa madre de descarte simplifica el proceso con una sola fermentación directamente en el molde.
Coronada con tomates jugosos, aceitunas saladitas y hierbas aromáticas, es perfecta para una comida ligera, un snack o como acompañamiento. ¡Los bordes crujientes y el interior tierno harán de este tu pan sin gluten favorito!
Instructions
11 stepsReúne los ingredientes que vas a necesitar
¡Puedes usar masa madre de descarte para esta receta!
Prepara el gel de psyllium
En un tazón grande, combina la cáscara de psyllium con el agua filtrada y dos cucharadas de aceite de oliva. Revuelve bien y deja reposar durante 10 a 15 minutos hasta que se forme un gel.

Mezcla la masa
Añade la masa madre sin gluten al gel de psyllium y mezcla bien.

Incorpora poco a poco el almidón de tapioca, la harina de arroz integral, la harina de sorgo y la sal marina. Revuelve hasta formar una masa pegajosa.
Pasa la masa al molde
Engrasa un molde para horno o una sartén de hierro con aceite de oliva.

Extiende la masa de manera uniforme en el molde con las manos engrasadas o una espátula. Cubre holgadamente con plástico adherente o un paño húmedo.
Deja leudar la masa
Deja que la masa leude en el molde durante 3 a 4 horas a temperatura ambiente, o toda la noche en el refrigerador, hasta que esté esponjosa.
Añade los toppings
Precalienta el horno a 220°C (425°F).

Rocía la masa leudada generosamente con aceite de oliva. Presiona suavemente aceitunas, rebanadas de tomate y los demás toppings que elijas sobre la superficie. Espolvorea con sal marina en escamas y hierbas frescas.
Hornea
Hornea en el horno precalentado durante 25 a 30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y los bordes crujientes.

Enfría y sirve
Deja enfriar la focaccia un poco antes de cortarla. Disfrútala tibia o a temperatura ambiente.
Recipe Notes
Guarda lo que sobre en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por dos días, o en el refrigerador hasta por cinco días. Recaliéntalo en el horno para recuperar la textura crujiente.
¡Feliz horneado!