Cómo mantener tu cultivo de kéfir

Clara G.
Clara G.

Cómo seguir propagando y usando los gránulos de kéfir para las siguientes tandas

¿Te picó el bicho de hacer kéfir? Ahora necesitas aprender a cuidar los gránulos correctamente (es decir, los cultivos que se usan en el proceso de fermentación) para que puedan desarrollar todo su potencial y te den todos los increíbles beneficios para la salud por los que son conocidos. 

Aquí van nuestros mejores consejos sobre cómo cuidar tus gránulos de kéfir y ayudarlos a multiplicarse: 

Dificultad Beginner

Instructions

14 steps

Temperatura

1
Los cultivos iniciadores prefieren una temperatura constante que no sea ni muy fría ni muy caliente: ambos extremos pueden estresar a los gránulos y hacer que cultiven con lentitud o estén excesivamente activos. Intenta mantener la temperatura entre 70° y 80°F y evita la exposición a la luz solar directa.

Alimentación

2
Los gránulos de kéfir de leche deben alimentarse con regularidad con un suministro constante de comida. Idealmente, quieres separar los gránulos y alimentarlos cada 24 horas. La leche de vaca es el estándar para la mayoría, seguida de la leche de cabra, cada vez más popular. Ya lo mencionamos antes, pero lo remarcamos de nuevo: elige leche cruda o pasteurizada, evita la ultrapasteurizada. Cuando uses una leche vegetal, es mejor alternar entre leche vegetal y láctea para devolver a los gránulos a su salud óptima.

Los gránulos pequeños son mejores

3
Ya sabes cómo alimentar bien los gránulos, pero también necesitan poder absorber los nutrientes de la leche. Los gránulos más nuevos suelen ser más pequeños, y se vuelven más rellenos conforme se rehidratan y aumentan en número. Si notas que tus gránulos se están poniendo un poco demasiado grandes, sepáralos con cuidado con los dedos limpios. Así te aseguras de que tengan suficiente espacio para asentarse y aumentas su capacidad de absorber nutrientes de la leche.

Cómo guardar y mantener correctamente los gránulos de kéfir

4
Una vez que termines de hacer una tanda de kéfir de leche, solo cuela el líquido para separar los gránulos y colócalos en un frasco limpio con leche fresca. Los cultivos seguirán multiplicándose felizmente y se mantendrán sanos.
5
Si consumes kéfir con regularidad (¡bien por ti!), es más fácil armar un horario para, por ejemplo, alimentar los gránulos en la mañana y meterlos al refrigerador por la noche. A la mañana siguiente, solo tienes que colarlo y ¡listo!
6
Sin embargo, si no necesitas un suministro constante, una alternativa es mantener los gránulos en el refrigerador hasta por una semana antes de que necesiten alimentarse con leche fresca. Las bajas temperaturas del refrigerador desaceleran el cultivo para que puedan durar más sin alimentarse todo el tiempo.
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¡Los gránulos de kéfir de leche sobrantes se pueden descartar, pasar a amigos y vecinos, o incluso licuar en smoothies para una dosis extra de nutrientes y probióticos!

Conservar los gránulos de kéfir a corto y largo plazo

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Si se cuidan adecuadamente, los gránulos de kéfir de leche pueden durar mucho, mucho tiempo y seguir usándose para hacer kéfir de leche durante años.
9
A esto a veces se le llama período de hibernación. Puedes guardarlos en leche en el refrigerador como se explicó arriba. Simplemente cambia la leche semanalmente para mantener los gránulos sanos y se conservarán así hasta por un mes. No recomendamos este método por mucho más tiempo, porque cuando se interrumpe el equilibrio entre bacterias y levaduras, los gránulos se vuelven lentos y pierden vitalidad.
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Cuando estés listo para hacer una nueva tanda de kéfir de leche, separa los gránulos de la leche, colócalos en leche fresca y procede como siempre.
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¿Necesitas tomarte una pausa más larga? Tal vez te vas de un viaje largo o, como a todos nos ha pasado, simplemente tienes demasiados gránulos. Sea cual sea el caso, deshidratar los gránulos de kéfir es una gran opción de almacenamiento a largo plazo que te ayudará a tener un respaldo de cultivos para usar después.
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Primero, enjuaga bien tus gránulos con agua filtrada para quitar el exceso de sólidos. Luego, colócalos sobre papel encerado o papel para hornear sin blanquear y cúbrelos con una tapa que permita el paso del aire. Deja secar los gránulos a temperatura ambiente de 3 a 5 días.
13
Una vez que estén completamente secos, guárdalos en una bolsita y agrega una pequeña cantidad de leche en polvo. Ya están listos para guardarse en el refrigerador por hasta 6 meses.
14
Cuando estés listo para despertarlos de su letargo, simplemente rehidrata los gránulos de nuevo siguiendo las instrucciones que venían con el cultivo originalmente.

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