Mini tartas de calabaza (sin gluten)
¡Las mini tartas de calabaza tienen una historia de origen divertida! Hace cientos de años, los pueblos nativos de América asaban calabazas y las endulzaban con miel, una tradición que maravilló a los primeros colonos.
Esos colonos fueron más allá y rellenaron calabazas con leche especiada para hornearlas directamente en el fuego. Y así nacieron las primeras tartas de calabaza. ¡En lo personal, las tartas de calabaza son unas de mis favoritas de siempre!
Hoy las hemos hecho aún más emocionantes: pequeñas, tiernas y perfectas para compartir. Estas mini tartas sin gluten son cremosas, llenas de cálidas especias con canela y huelen a tardes acogedoras de otoño.
Son el tipo de postre que hace sonreír a todos porque son del tamaño de un bocado y se disfrutan sin culpa. Una tarta pequeñita y estás al instante en un paraíso otoñal con hojas crujientes, suéteres cómodos y ese primer sorbo de sidra caliente de manzana.
Instructions
11 stepsHacer la base
Reúne los ingredientes necesarios.

En un tazón, mezcla la harina de mijo, la harina de almendra, la sal y el azúcar.

Agrega la mantequilla fría y mezcla hasta obtener una textura arenosa.

Agrega el huevo y amasa brevemente hasta formar una masa.

Presiona la masa en moldes pequeños para tarta (Ø de 8 a 10 cm). Refrigera por 15 minutos.

Pre-hornear las bases
Precalienta el horno a 170 °C (340 °F). Hornea 10 minutos. Retira y deja enfriar un poco.

Preparar el relleno
En otro tazón, bate el puré de calabaza, la leche, los huevos, la miel, la vainilla, las especias para calabaza y la sal hasta que quede homogéneo.

Armar y hornear
Vierte el relleno en las bases pre-horneadas.

Hornea a 170 °C / 340 °F de 20 a 25 minutos o hasta que esté apenas cuajado.

Servir
Deja enfriar por completo.
Opcionalmente, sirve con un copo de crema batida o un chorrito de jarabe de maple.
