Pan de masa madre con trigo sarraceno, avellanas y chabacanos
Este pan de masa madre integral combina la harina de trigo sarraceno de sabor a nueces con chabacanos secos y abundancia de semillas y frutos secos crujientes.
Fermentado con una masa madre sin gluten y fijado con un gel de cáscara de psyllium, este pan es rico en fibra, ligeramente dulce y lleno de textura.
¡Ideal para el desayuno o como un snack cargado de nutrientes!
Instructions
16 stepsReúne los ingredientes y haz el prefermento
Tómate un minuto para reunir los ingredientes que vas a necesitar.
En un tazón, combina la masa madre sin gluten con 90 gramos de harina de trigo sarraceno y 115 gramos de agua.
Mezcla bien, cubre y deja reposar a temperatura ambiente unas tres horas, o hasta que la mezcla esté burbujeante y activa.
Prepara el gel de psyllium
En un tazón grande, mezcla la cáscara de psyllium con 500 gramos de agua, junto con la miel.
Deja reposar la mezcla de 5 a 10 minutos para que el gel espese.
Mezcla la masa
En otro tazón, combina la harina de trigo sarraceno, el almidón de tapioca y la sal.
Añade el prefermento y el gel de psyllium a los ingredientes secos. Mezcla hasta que queden completamente incorporados.
Engrasa ligeramente un molde para pan con aceite.
Añade las semillas y las frutas
Incorpora los chabacanos picados, las avellanas y el resto de las semillas. Puedes usar cualquier combinación de frutos secos y semillas que te guste.
Pasa la masa a un molde para pan ligeramente engrasado.
Fermenta
Deja que la masa leve a temperatura ambiente durante cuatro horas, hasta que la superficie se abombe ligeramente. También puedes refrigerar la masa toda la noche y hornearla al día siguiente.
Hornea
Precalienta el horno a 220°C (430°F). Cubre la parte superior del pan con papel pergamino para evitar que se queme.
Hornea el pan durante 30 minutos.
Reduce la temperatura a 200°C (390°F) y hornea otros 30 minutos.
Deja enfriar por completo antes de rebanarlo.
¡Pruébalo con mantequilla a temperatura ambiente y miel!
Recipe Notes
Consejos de almacenamiento:
Guárdalo envuelto a temperatura ambiente hasta por 3 días, o refrigéralo hasta por 1 semana. Rebánalo y congélalo para conservarlo más tiempo.
Este pan denso y nutritivo queda perfecto tostado con mantequilla, crema de frutos secos o como base para toppings salados.