Pan de trigo sarraceno germinado sin gluten
El pan de trigo sarraceno germinado puede sonar moderno, pero sus raíces son profundas. El trigo sarraceno no es un grano: es una semilla resistente en la que las comunidades antiguas de Europa del Este se apoyaron cuando nada más crecía. Pero la verdadera magia comenzó cuando empezaron a germinarlo.
La germinación convirtió esta humilde semilla en una fuente concentrada de nutrientes, con un sabor naturalmente dulce y con notas a frutos secos. Hizo que el pan quedara más suave, más sabroso y más fácil de digerir: una versión mejorada por la naturaleza.
Hoy, los panaderos están redescubriendo lo que nuestros ancestros ya sabían: el trigo sarraceno germinado hace un pan que cae bien y sabe todavía mejor. Una mordida, y te vas a preguntar cómo algo tan simple puede ser tan satisfactorio.
Instructions
14 steps🥣 Hidrata los aglutinantes
Reúne los ingredientes que vas a necesitar.

En un tazón, mezcla 15 g de linaza y 20 g de cáscaras de psyllium con 455 g de agua. Deja reposar de 5 a 10 minutos, hasta que se forme un gel espeso.

🍚 Prepara la base de la masa
En un tazón grande, combina la harina de trigo sarraceno, la harina de arroz, la harina de avena, la fécula de papa, el almidón de tapioca y la sal.

Añade la masa madre y el vinagre de manzana al gel hidratado, luego incorpóralo todo a los ingredientes secos.

Mezcla hasta formar una masa espesa y pegajosa.

Añade el trigo sarraceno germinado
Coloca el trigo sarraceno germinado sobre la masa.

Integra los granos enteros de trigo sarraceno germinados con movimientos envolventes, asegurándote de que queden distribuidos de forma pareja en toda la masa.

Fermentación en bloque


Hornea

Hornea:
- • 30 minutos tapado (con tapa o papel de aluminio si usas una olla de hierro)
- • 15 a 20 minutos destapado, hasta que la corteza esté dorada y firme.

Enfría por completo


Recipe Notes
🍽️ Idea para servir:
Este pan es sustancioso y tiene una textura preciosa gracias a los granos germinados.
Rebánalo grueso y disfrútalo con queso crema a las hierbas, rebanadas finas de pepino y hojas verdes frescas para un sándwich abierto que aterriza. También queda excelente tostado con tahini y miel.
