Panecillos de brioche de calabaza altos en fibra y proteína
Los panes de calabaza aparecieron discretamente en las cocinas caseras hace siglos, cuando las cosechas de otoño eran demasiado abundantes para desperdiciarse.
Los panaderos en Europa y Norteamérica empezaron a incorporar puré de calabaza en la masa, creando panes suaves y dorados que se sentían cálidos, simples y reconfortantes.
Pero aquí es donde las cosas se ponen interesantes.
¿Qué pasa cuando esa tradición rústica de calabaza se encuentra con la suavidad lujosa del brioche francés? Obtienes algo verdaderamente especial.
Panecillos ligeros y esponjosos con un dulzor suave a calabaza y esa riqueza característica del brioche que todos amamos.
La calabaza siempre me parece fascinante en repostería. No reclama atención: simplemente trabaja detrás de escena, haciendo la masa más suave, más rica y hermosamente dorada.
Suma un extra de fibra y proteína, y de pronto estos panecillos se sienten indulgentes e inteligentes a la vez.
Así que estos no son solo panecillos: son un pequeño punto de encuentro entre la tradición de cosecha y la repostería moderna.
Y honestamente, una vez que los huelas hornearse… esperar a que se enfríen puede ser la parte más difícil.
Valores nutricionales (aproximados):
Por panecillo (1 de 8): Proteína: ~17–18 g | Fibra: ~5–7 g
Tanda completa: Proteína: ~135–145 g | Fibra: ~45–55 g
Nutrición
por porción (≈137g)Instructions
20 stepsPara preparar el gel de psyllium:
Reúne los ingredientes antes de empezar.
Mezcla el agua con la cáscara de psyllium de inmediato para evitar grumos.
Revuelve bien y deja reposar de 3 a 5 minutos hasta que espese.
Para hacer la masa:
En un tazón grande, combina todos los ingredientes secos, incluida la levadura.
En otro tazón, mezcla el yogur griego, el puré de calabaza, los huevos, la yema y 30 g de aceite de oliva hasta que quede suave.
Agrega el gel de psyllium y la mezcla húmeda a los ingredientes secos.
Mezcla a fondo hasta formar una masa cohesionada, suave y ligeramente pegajosa.
Deja reposar 10 minutos para que se hidrate por completo.
Formado:
Aceita ligeramente las manos con los otros 30 g de aceite de oliva.
Divide la masa en 8 porciones iguales.
Dale forma de panecillos lisos.
Colócalos en una bandeja forrada con papel de hornear dejando espacio entre ellos.
Fermentación:
Cubre y fermenta unos 60 minutos a temperatura ambiente.
Los panecillos deben duplicar su tamaño a simple vista.
No dejes que sobrefermenten: hornéalos en cuanto hayan duplicado su tamaño.
Horneado:
Barniza con suavidad con el huevo batido.
Espolvorea semillas de calabaza por encima.
Hornea a 180 °C/360 °F durante unos 35 minutos, hasta que estén dorados.
La temperatura interna debe llegar a ~94–96 °C/200–205 °F.
Deja enfriar al menos 45 minutos antes de rebanar.