Pastel de naranja sanguina alto en proteína
Las naranjas sanguinas han sido tesoradas durante mucho tiempo en Sicilia, donde su color profundo y su sabor vibrante inspiraron por primera vez a los panaderos a crear pasteles cítricos maravillosamente simples.
Como chef, siempre me siento atraído por los ingredientes que cuentan una historia, y este habla con elegancia y calidez.
Recuerdo la primera vez que incorporé jugo fresco de naranja sanguina a una masa; ese remolino carmesí natural, ese aroma brillante y ligeramente ácido… se sintió especial al instante.
Tradicionalmente, estos pasteles eran rústicos, hechos con cariño, usando lo fresco y disponible.
Hoy, me encanta darle a esa misma idea un toque refinado y moderno agregando elementos altos en proteína, convirtiendo un dulce clásico en algo más equilibrado y nutritivo.
La ralladura aporta una fragancia delicada, el jugo suma profundidad y color, y la textura final se mantiene suave, rica y profundamente saciante.
Es un pastel que carga con la tradición, pero se siente perfectamente hecho para hoy: hermoso, nutritivo y silenciosamente inolvidable en cada bocado.
Valores nutricionales (aproximados):
Pastel completo: Proteína: ~75–80 g | Fibra: ~12–14 g
Por rebanada (1 de 10): Proteína: ~7,5–8 g | Fibra: ~1,2–1,4 g
Instructions
18 stepsPara preparar los ingredientes húmedos:
Reúne los ingredientes necesarios.
En un tazón, combina los huevos, el yogur griego, la miel y el queso cottage.
Licúa con una batidora de inmersión hasta que quede suave y cremoso.
Agrega la ralladura de 1 naranja y mezcla.
Para preparar los ingredientes secos:
En un tazón aparte, combina la harina de almendras, la harina de arroz y el polvo para hornear.
Para integrar:
Agrega la mezcla húmeda a los ingredientes secos.
Mezcla con un batidor hasta que quede suave e integrado por completo.
Para armar:
Precalienta el horno a 170 °C/340 °F.
Forra un molde para pastel con papel de hornear.
Vierte la mezcla en el molde.
Rebana 2 naranjas en rodajas delgadas.
Acomódalas sobre la mezcla.
Espolvorea las almendras en láminas por encima, presionándolas con suavidad en la superficie.
Para hornear:
Hornea de 45 a 50 minutos, hasta que esté dorado y cuajado en el centro.
Verifica la cocción con un palillo si hace falta.
Para terminar:
Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla.
Rocía con el resto de la miel antes de servir.
¡Rebana y sirve!
Recipe Notes
Almacenamiento
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días. Lleva a temperatura ambiente antes de servir para lograr la mejor textura.
