Scones salados de masa madre con ajo y hierbas sin gluten
Estos scones salados son deliciosos y perfectos para acompañar el té, para equilibrar todos los antojos dulces. Las aceitunas aportan una textura salada y suave muy agradable, y las hierbas, un aroma riquísimo. ¡Rápidos, fáciles y absolutamente deliciosos!
¿Qué tan bien conoces la historia de los scones?
Se cree que los scones se remontan al siglo XVI, con un nombre que podría derivar del pueblo escocés de Scone o de la palabra gaélica sgonn, que significa una masa sin forma o un trozo.
Los primeros scones eran sencillos pasteles redondos hechos con avena y horneados en una plancha, reflejando los ingredientes y métodos de cocción de los hogares rurales.
Estos humildes comienzos evolucionaron con el tiempo, y los scones se convirtieron en un elemento básico de las dietas regionales y en parte esencial de los desayunos sustanciosos o los snacks rápidos.
Para el siglo XIX, el scone ya estaba firmemente arraigado en la cultura británica, sobre todo como parte del ritual del té de la tarde, popularizado por Ana, duquesa de Bedford.
La introducción del polvo de hornear a mediados del siglo XIX revolucionó la textura de los scones, haciéndolos más ligeros y esponjosos.
¡Son tan fáciles de hacer en casa!
Instructions
8 stepsPrecalienta el horno a 175°C (350°F) y forra una bandeja para hornear con papel pergamino. Reúne los ingredientes que vas a necesitar.

En un tazón grande, combina la harina sin gluten, la masa madre sin gluten, el polvo de hornear, el azúcar de coco (o azúcar blanca) y la sal.

Añade la mantequilla sin lácteos fría al tazón. Usa un cortador de masa o dos tenedores para incorporar la mantequilla a la mezcla de harina hasta que parezca migas gruesas.
En otro tazón, bate la leche vegetal con los dos huevos. Vierte esta mezcla sobre los ingredientes secos. Añade las aceitunas rebanadas, el ajo finamente picado y las hierbas picadas. Revuelve suavemente con una cuchara hasta que la masa se una.

Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa suavemente para unirla. Estira la masa a aproximadamente 2,5 cm (una pulgada) de grosor.

Usa un cortador de galletas de 10 cm (cuatro pulgadas) para cortar los scones. Vuelve a estirar y cortar la masa restante hasta terminarla.

Acomoda los scones en la bandeja preparada. Pinta la superficie con el huevo batido para un glaseado dorado. Hornea en el horno precalentado de 10 a 15 minutos, hasta que queden dorados y hayan crecido.

Retira la bandeja del horno y deja enfriar los scones sobre ella durante 10 minutos. Pásalos a una rejilla para que enfríen por completo antes de servir.

Recipe Notes
Puedes combinar y cambiar las hierbas según tu preferencia. El cebollín, el romero o el estragón quedan muy bien aquí.
Guarda los scones sobrantes en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por dos días. Recaliéntalos en un horno tibio unos minutos antes de servir.