Tarta de manzana sin gluten
La tarta de manzana sin gluten tiene una historia tan encantadora como su sabor. Hace siglos, en Europa, los panaderos empezaron a acomodar manzanas sobre la masa para celebrar la cosecha: un postre sencillo y rústico que pronto se volvió favorito en las fiestas de los pueblos.
Con el tiempo, los chefs franceses lo refinaron en la elegante tarte fine, con láminas de manzana finísimas abiertas en abanico como pétalos dorados.
Hoy, la versión sin gluten mantiene viva esa tradición y la hace accesible para todos. La base, hecha con harina de almendra o de arroz, queda mantecosa y crujiente, y deja que el dulzor natural de las manzanas brille.
Un toque de canela y un chorrito de limón transforman la tarta en un deleite cálido y acogedor que llena la cocina de un aroma irresistible.
Esto no es solo un postre: es un pedacito de historia en tu plato, que te invita a saborear cada bocado y a preguntarte cómo un plato tan sencillo se volvió un clásico atemporal.
Instructions
14 stepsPreparar la base
Reúne los ingredientes necesarios.
Precalienta el horno a 170 °C (340 °F).
En un tazón, mezcla la harina de almendra, el aceite de coco derretido y la miel.
Mezcla bien.
Presiona la masa en un molde para tarta de 24 cm, extendiéndola de manera uniforme por la base y los lados.
Pre-hornea la base de 10 a 15 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Retira del horno y reserva.
Preparar las manzanas y el relleno
Mientras la base se hornea, corta las manzanas en láminas finas.
Revuélvelas con jugo de limón para evitar que se oxiden.
En otro tazón, mezcla el puré de manzana con la maicena y la canela.
Mezcla hasta que quede homogéneo.
Extiende la mezcla de puré de manzana sobre la base pre-horneada.
Armar y hornear
Acomoda las láminas de manzana sobre el puré en espiral o al estilo rústico, superponiéndolas al gusto.
Rocía la parte superior con un poco más de miel.
Hornea a 160 °C (320 °F) unos 15 minutos, o hasta que las manzanas estén tiernas y ligeramente doradas.
Recipe Notes
Para servir
Deja enfriar un poco antes de cortar. Opcionalmente, pincela con miel tibia o mermelada de albaricoque para un acabado brillante. Sirve tibia o a temperatura ambiente, sola o con una cucharada de helado, yogur o crema batida.
